Cuando un negocio crece, muchos autónomos se plantean si les conviene seguir como autónomo persona física o dar el salto a una sociedad (y convertirse en autónomo societario). Son dos figuras con diferencias importantes en cotización, fiscalidad y responsabilidad. En esta guía te las explicamos para que puedas decidir con criterio.
Qué es cada figura
Autónomo persona física: es el autónomo «clásico», una persona que ejerce una actividad económica por cuenta propia a su nombre. Es la forma más habitual y sencilla de empezar.
Autónomo societario: es la persona que tiene el control de una sociedad (normalmente una Sociedad Limitada) y trabaja en ella o ejerce funciones de dirección. Está obligado a darse de alta en el RETA como autónomo por su vinculación con la sociedad.
Diferencia 1: La responsabilidad
Esta es una de las diferencias más importantes:
- Persona física: respondes de las deudas del negocio con todo tu patrimonio personal (presente y futuro). Si el negocio va mal, tus bienes personales están en riesgo.
- Autónomo societario (SL): la sociedad responde con su propio patrimonio, lo que limita tu responsabilidad personal en general (con excepciones). Tu patrimonio personal queda más protegido.
Esta protección patrimonial es una de las principales razones para crear una sociedad.
Diferencia 2: La fiscalidad
- Persona física: tributas por IRPF, que es progresivo (a más beneficio, mayor porcentaje en los tramos altos).
- Autónomo societario: la sociedad tributa por el Impuesto de Sociedades, que tiene un tipo fijo. Tú, como socio/administrador, tributas por lo que recibes de la sociedad (salario, dividendos).
La regla general orientativa: a partir de cierto nivel de beneficios, el Impuesto de Sociedades puede resultar más ventajoso que el IRPF progresivo. Por debajo de ese nivel, la persona física suele salir mejor por su simplicidad y menores costes.
Diferencia 3: La cotización
- Persona física: cotiza según el sistema de cotización por ingresos reales, con una deducción del 7% por gastos genéricos.
- Autónomo societario: tiene una base mínima de cotización específica (más alta que la del autónomo persona física en el tramo más bajo), y aplica una deducción del 3% por gastos genéricos en lugar del 7%.
Esto significa que el autónomo societario suele tener una cuota mínima más elevada.
Diferencia 4: Costes y complejidad
- Persona física: más barata y sencilla. El alta es gratuita y la gestión fiscal es más simple.
- Autónomo societario: constituir una sociedad tiene costes (notaría, registro, capital social) y una gestión más compleja (contabilidad mercantil, cuentas anuales, Impuesto de Sociedades), que casi siempre requiere gestoría.
Resumen comparativo
| Aspecto | Persona física | Societario (SL) |
|---|---|---|
| Responsabilidad | Ilimitada (patrimonio personal) | Limitada (en general) |
| Tributación | IRPF (progresivo) | Impuesto de Sociedades (fijo) |
| Cotización | Base según ingresos, deducción 7% | Base mínima específica, deducción 3% |
| Costes y gestión | Bajos y sencillos | Mayores y más complejos |
¿Cuándo conviene cada una?
Te conviene seguir como persona física si:
- Tus beneficios son moderados.
- Quieres simplicidad y bajos costes.
- Estás empezando o tu actividad es de bajo riesgo.
Te conviene pasar a sociedad (autónomo societario) si:
- Tus beneficios son elevados (el Impuesto de Sociedades puede compensar).
- Quieres proteger tu patrimonio personal.
- Tu actividad tiene riesgos o deudas potenciales importantes.
- Vas a tener socios o buscar inversión.
Consejos prácticos
- No te precipites: crear una sociedad solo compensa a partir de cierto nivel.
- Haz números con una gestoría antes de decidir.
- Valora la protección patrimonial, no solo el ahorro fiscal.
- Ten en cuenta los costes y la complejidad añadidos de una sociedad.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un autónomo societario? Es quien controla una sociedad (normalmente una SL) y está obligado a cotizar en el RETA por su vinculación con ella.
¿Es mejor ser autónomo o montar una SL? Depende de tus beneficios y de tu necesidad de proteger el patrimonio. A beneficios moderados, persona física; a beneficios altos o con riesgo patrimonial, la sociedad puede compensar.
¿El autónomo societario paga más cuota? Suele tener una base mínima de cotización más alta que el autónomo persona física en el tramo más bajo.
¿La SL protege mi patrimonio personal? En general sí, limita tu responsabilidad al patrimonio de la sociedad, con algunas excepciones. Es una de sus principales ventajas.
Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye el asesoramiento profesional. La decisión entre persona física y sociedad depende de muchos factores; consulta siempre con una gestoría y verifica los datos en la Agencia Tributaria e Import@ss.